Dante se quedó mirando el cajón cerrado durante un momento largo.
Compuesto.
No tenía imagen ni historia alrededor. Solo la palabra y la certeza de que era importante, de que había estado guardada en algún lugar esperando que él prestara suficiente atención.
Miró el reloj. Las cuatro y media. Tenía reunión en el cuartel a las cinco.
Guardó los archivos, cerró los cajones y salió de la oficina con esa palabra todavía ocupando espacio en la cabeza.
La reunión en el cuartel duró dos horas.
Dante p