La tensión en el pecho de Oliver se intensificó, apretando sus puños mientras enfrentaba la realidad de sus decisiones.
Había dado la orden de extraer toda la sangre necesaria de Victoria para salvar a Zoé, incluso a costa de poner en peligro la vida de su aún esposa.
El conflicto interno de Oliver se manifestaba en la pregunta que lo atormentaba: ¿Estaba actuando mal al poner en riesgo la vida de Victoria para salvar a Zoé?
Aunque Oliver se percibía a sí mismo como un hombre despiadado, capaz