Una semana después
Había pasado una semana desde aquel día en que todo parecía derrumbarse.
Sídney regresó a la fundación con una nueva determinación: proteger lo que más amaba.
Había reforzado la seguridad del lugar, cada acceso estaba vigilado, cada rincón revisado. No confiaba en nadie más que en sí misma.
Sus hijos estaban con ella la mayor parte del tiempo; incluso el mayor estudiaba dentro del mismo complejo, bajo su supervisión. Eso le daba un respiro, una sensación de control que no habí