Travis se incorporó con dificultad del frío suelo, cada movimiento pesaba como si llevara el peso de un mundo sobre sus hombros.
Con manos temblorosas, recogió los papeles dispersos frente a él y los sostuvo con una mezcla de rechazo y resignación. Su mirada fija en la hoja sintió que el aire se le escapaba entre los dedos.
Tomó el bolígrafo.
Apretó el puño con fuerza, tratando de contener la tormenta que rugía dentro de su pecho, y firmó el divorcio.
Fue entonces cuando una lágrima solitaria co