El rostro de Ginevra se suavizó por completo ante la inesperada preocupación de Valerio, y el corazón le comenzó a latir a un ritmo sumamente rápido dentro del pecho. ¿Era realmente posible? ¿Era posible que él aún sintiera algo de afecto por ella después de todo el desastre que habían vivido? ¿Después de tantas mentiras frías? ¿Después de tanto sufrimiento? ¿Y estando él ahora supuestamente con Amelia? Una mezcla de culpa y esperanza la invadió por completo.
—No es lo que crees, Valerio... No