Brianna estaba completamente congelada, su cuerpo temblaba incontrolablemente mientras sus pensamientos la ahogaban.
«No. No puede ser. No puedo estar embarazada de Humberto. Ese maldito no tiene nada, está más arruinado que nunca. ¿Qué voy a hacer? Estoy atrapada en esta pesadilla. ¿Cómo le voy a decir a mi madre? Nunca podré ir a la universidad, mi vida se está desmoronando...»
El pánico se apoderó de ella mientras se abrazaba a sí misma, como si intentara mantener su cordura a toda costa.
Mi