58. El verdadero desafío
POV AIDEN LEFEVRE
Era el momento de poner en orden los restos de una vida que durante años se me había ido de las manos. Algunas heridas no se cierran solas; hay que enfrentarlas.
Y allí, frente a mí, estaba Abby. En su mirada encontré algo que no esperaba: una calma profunda, un perdón anticipado. No había reproche, solo esa serenidad que distingue a quien ha sobrevivido.
Salimos al jardín. La noche nos envolvía, y las luces del salón quedaban atrás como ecos de otra historia. Nos quedamos