POV SABINE DUPONT
Esta noche salí con una sola intención: encontrar a alguien decente para perder mi virginidad.
Sí, lo admito. Suena estúpido, desesperado… incluso patético. Pero nadie sabe la verdadera razón por la que huí de París.
Mi madrastra, Madeline —una mujer fría, calculadora y con un corazón de hierro—, convenció a mi padre de que debía casarme con “un hombre poderoso”, así lo llamó ella, como si ese título lo volviera admirable. Pero para mí, ese supuesto hombre influyente no er