52. Dos imanes
POV AIDEN LEFEVRE
Después de más de media hora de recorrer el lugar entre el bullicio, las luces y ese aire saturado de alcohol y falsas sonrisas, comprendí que seguir buscándola era inútil.
No se trataba de una mujer que se dejara encontrar; era de las que disfrutaban ser perseguidas.
Así que decidí cambiar de estrategia.
El azar no iba a darme lo que la inteligencia podía conseguir.
Si era tan enigmática como su mirada insinuaba, en algún momento tendría que refugiarse en un lugar ap