Siete.
Para ambos resultaba incómodo solo escuchar el sonido metálico producido por los cubiertos durante el desayuno, Erick analizaba a Anastasia desde el otro extremo de la mesa, se veía distraída, sumergida en su propio mundo a la vez que pinchaba las zanahorias en su plato, generalmente siempre hacía algún comentario en agradecimiento a los cocineros, pero aquella vez no fue así.
Era extraño que Anastasia – Quien no era alguien que conociera el significado de ''Quedarse callado''- permaneciera en