TE ESPERAN DÍAS FELICES.
Marcos se acercó y, rodeándola por la cintura, expresó: —Llevas un hijo mío en tu vientre, no permitiré que nazca fuera del matrimonio. Un Heredia nunca será un bastardo. Si quieres permanecer al menos los primeros días junto a él, debes casarte conmigo. De lo contrario, una vez que nazca, te alejaré de su vida y de la mía para siempre—.
Emma perdió la razón, desesperada por la situación en la que se encontraba. Estaba siendo humillada a nivel nacional, su amado Marcos la estaba dejando de lad