NECESITO ESCAPAR.
Estaba planeado clavar la navaja las tantas veces que fueran necesarias, hasta el punto de hacer cernidero el abdomen de Marcos y destrozar todos sus intestinos y órganos. No obstante, otro grupo ingresó trayendo consigo a los guardias y evitando que eso sucediera.
Marcos cayó al suelo y observó al hombre parado delante de él.
—¡Guido! —curvó las comisuras al ver el rostro de su antiguo compañero de colegio.
—El mismo. No reconociste mi voz. Creí que después de darte la navaja me seguirías y