FIN.
La policía llegó, apuntó a Emma y solicitó que bajara el arma, pero ella quería llevarse a Maite por delante. Intentó disparar nuevamente a una Maite que estaba en shock, observando a su esposo en el suelo, con una bala tras su espalda.
Al intentar matar a Maite, la policía disparó, derribando así a Emma.
Elisa salió del coche; al ver a Marcos en el suelo, cubrió su pecho, sus rodillas se doblaron y Santiago evitó que cayera al suelo.
—¡Tú no, Marcos! ¡Tú no puedes dejarme! —ya había enterrad