CENA CON LOS HEREDIA.
Marcos llegó a la villa. Apenas ingresó, se fue directamente a la cocina. Antes de entrar, se percató de que la luz del comedor estaba encendida. Se acercó y encontró a Clarisa concentrada en sus tareas. Al ver a su jefe, la joven cerró de inmediato el cuaderno, se levantó y, nerviosa, se disculpó.
—¿Por qué te disculpas? —Marcos se fue acercando, abrió el cuaderno y miró los apuntes—. ¿Estás realizando las tareas? —Ella asintió—. ¿Por qué tan tarde? ¿No tienes tiempo para hacerlo en el día? —Ag