ALGUIEN INSIGNIFICANTE.
—No he tenido algo con ella —apretó los dientes—. ¡Díselo, dile que aquello fue una estupidez que cometiste, colocaste droga en mi bebida y te aprovechaste de que estaba en ese estado para luego quererme obligar a casarme contigo! —la miraba con ojos afilados. Luego miró a su esposa y, suspirando, pidió.
—Debes creerme, jamás tuve un romance con ella. Es más, no sabía que fuera la esposa de tu hermano. Yo…
—¿Qué me aproveché de ti? Fuiste tú quien se aprovechó de mí y jamás respondiste como un