ABUSÓ DE MÍ.
Al ver a Maite, Marcos usó la fuerza que no había querido usar mientras esa mujer intentaba besarlo y la lanzó al suelo.
—¡Maite! ¡Déjame explicarte! —Maite no quiso escuchar, dio media vuelta y se marchó. Marcos corrió tras de ella; no podía dejarla ir sin antes explicarle lo que estaba sucediendo. La agarró fuertemente mientras caminaba.
—¡Suéltame! —exigió al mismo tiempo que lo abofeteaba. Su hermoso rostro no había sido golpeado por una mujer más que su abuela; el único que se había atre