— Te advertí que algo así podía suceder. Te dije que Valisari era un peligro, ¡y ahora he perdido a mi heredero!— Sandro miró a su padre, y Valiant vio una expresión tan fiera en su rostro, que por primera vez no vio a su hijo, sino a un hombre determinado— no me importa si te desepciono, pero creo que mi abuelo tenía la razón. Estas cosas no se pueden revolver con diplomacia. ¡Esto es algo que solo me pueden pagar con sangre!
Con todo y que tenía un yeso en la otra mano, Sandro, haciendo un m