A partir de esa nefasta madrugada, Catalina nunca volvió a tratar a Alexis de la misma manera. No es que fuera abusiva con él, ni que lo maltratase, sino que se enfrió en ella gran parte de su amor maternal.
Y tampoco es que a Alexis le doliera mucho que su madre ya no intentase abrazarlo constantemente, o besarlo e incluso forzarlo a relacionarse con otros chicos de su edad. Con el cambio en Catalina, se puede decir que él logró respirar aliviado por primera vez desde su nacimiento.
***
Con