48. La reina bondadosa
En ese instante, la ciudad capital ya se desplegaba ante ellos, mostrando un panorama sorprendentemente vivo a pesar de las tonalidades grises que dominaban la arquitectura. El bullicio característico de una ciudad real llenaba el aire, una sinfonía de voces, pasos y el ocasional ladrido.
Lo que más llamó la atención de Aelina fue la peculiar visión de mujeres acompañadas por lobos en su forma animal, una escena que reflejaba su propia situación con Valdimir. Esta imagen le recordó con fuerza qu