203. Lazos reales
TRES MESES DESPUÉS: REINO HUMANO DE VIENTALIA
—Eras tierno de bebé, Erik —comenzó a decir Nikolai, con sus ojos brillando llenos de nostalgia y afecto mientras sostenía al pequeño con una delicadeza que contrastaba con su apariencia imponente de Rey Lobo.
El Erik joven, parado a unos metros de distancia, observaba la escena con una mezcla de fascinación y vergüenza. Era extraño verse a sí mismo como un bebé indefenso, tan ajeno a los desafíos que el futuro le depararía. Un escalofrío recorrió su