202. La magia del tiempo y el amor
VARIOS MESES DESPUES: REINO HUMANO DE VIENTALIA
Valdimir y Aelina yacían entrelazados en su lecho, sus cuerpos desnudos todavía conservaban el calor de una noche de pasión típica de ellos que, nunca dejaban de disfrutarse mutuamente cuando estaban solos. La luz del amanecer se filtraba tímidamente por las cortinas, dándole a la habitación un resplandor dorado que realzaba la belleza de esa habitación de la princesa heredera y su esposo el príncipe consorte. Para ese momento, el vientre de Aelina