184. Theodor: Rey de un Paraíso Perdido
En aquel instante, Theodor los transportó a uno de sus recuerdos más preciados. Se encontraban dentro del palacio, en el majestuoso salón del trono, un lugar que dejó a Erik, Aelina y Valdimir boquiabiertos ante su deslumbrante magnificencia. La luz que se filtraba a través de los vitrales parecía provenir de otro mundo, bañando todo el recinto con un resplandor dorado que le otorgaba un aura casi mística.
Las paredes, hechas del más fino mármol blanco pulido, reflejaban la luz como espejos, cre