Cuando terminó la capacitación y comenzó oficialmente el rodaje, Serena sintió que todos en el set la estaban aislando.
El director no tenía ninguna queja directa con ella. Basilio, aunque era un director famoso, trataba a todos los actores por igual. No importaba qué tan famoso fueras: si actuabas mal, él te regañaba sin dudarlo.
Sin embargo, en esos días, parecía que Basilio estaba de muy mal humor. No le sonreía a nadie, ni siquiera al productor.
Serena llegó temprano al set. En los últimos