El director Basilio tenía una expresión de absoluta incomodidad.
Para ser sincero, no era la primera vez que veía a los inversores intentar meter a la fuerza a sus "recomendados" en su producción.
Pero que Lorenzo, quien ni siquiera había invertido un centavo en su película, tuviera el descaro de exigirle un papel para su novia... eso ya era el colmo. Basilio estaba tan indignado que ni siquiera sabía qué decir.
Los padres de Lorenzo lo habían ayudado en sus años más difíciles, sí, pero Lorenzo