Al mencionar el tema, a Donato le dio dolor de cabeza.
La verdad, no tenía ningún puesto bien pagado y fácil que pudiera ofrecerle al primo de Nicol. Incluso para ser asistente en su empresa, se necesitaba cierto nivel de estudios.
De pronto, le vino a la mente lo que Serena le había dicho el día anterior mientras conversaban:
—Si ella de verdad te quiere y es la adecuada para ti, respetará tus decisiones y no te pondrá en una posición incómoda.
—En mi empresa hace falta personal de seguridad.