Serena comentó en pasado:
—Aquí no había maquillaje, así que ella tendría que regresar a casa un momento.
Hasta ese instante, solo se había lavado el rostro con agua, sin base ni labial. Aunque la Serena original era naturalmente hermosa y siempre se cuidaba mucho, la falta de maquillaje hacía que su piel se viera demasiado pálida, con un leve extenuación.
—No hace falta, estás perfecta así —respondió Esteban—. Precisamente este look era elegante justo en su punto.
—Es casi hora —continuó—, baj