Serena se dio una ducha caliente y salió envuelta en una bata de baño.
Caminó descalza sobre la alfombra, encontró el secador y se lo pasó por el cabello hasta que lo tuvo completamente seco. Luego se cambió y se puso el pijama.
Esteban tenía su portátil sobre el escritorio, parecía que aún estaba atendiendo asuntos de trabajo.
Serena sacó su móvil y se puso a revisar las noticias.
Durante los días que pasó en aquel lugar apartado, la conexión iba y venía; ni siquiera podía leer bien un artícul