Evan alcanzó a Alba, ella soltó su mano, cuando la sintió junto a la suya.
—¡Déjeme! ¿Qué hará? ¿Me golpeará? ¡Hágalo! Me han golpeado tantas veces, otro golpe no dolerá más.
Él la miró con dolor, ¿Quién era esa mujer? Esa mañana se sintió tan feliz de despertar con la mujer que amaba, ahora ella era una completa desconocida.
—Jamás golpearía a una mujer, no sé por qué actúas así, ¿Te compré? Tú sabes la razón, creí que te salvaba.
—¡¿Y pro que no me dejó ir?! Prefirió casarse conmigo, sabe