Alba estaba recostada en la habitación, cuando sintió su llegada, él se metió en la cama, y se abrazó a ella.
—¿Cómo estás?
—Fue difícil, pero, el funeral fue triste, Piama está destrozada.
—Debe estar tan mal, pobre.
—Me pidió volver a casa, no le pude dar una respuesta por ti, no quiero que eso sea un problema entre los dos, sobre todo, después de saber lo que ella siente.
Alba se giró a mirar a Evan, acarició su rostro con suavidad, mientras él sonreía.
—Ella está sufriendo, se debe sen