Capítulo 33. Sed de venganza.
— Creo que eso no tiene nada que ver conmigo, el dinero que se les ha dado ya es suficiente, así que de mi parte no recibirán más que el tratamiento para la señora Amelia. — Aseguró Lucien, dejando a Melissa mirándolo con rabia.
— Aria dile algo a tu esposo, nosotros somos tu familia. — Espetó Melissa y Aria apretó los labios, ella ya estaba muy agradecida con Lucien por ayudar con el tratamiento de su abuela, no era capaz de exigir nada más.
— Hermana no puedes ser tan poco filial después de