Una dulce esposa para el Mafioso. Epílogo.
— Muchas gracias por venir aquí y espero que todas las mujeres maltratadas y también los jóvenes puedan ver esto como un refugio, un escape a sus problemas, porque aquí siempre vamos a estar para recibirlos, apoyarlos y protegerlos, siempre podrán contar con una mano amiga, así que no duden nunca en alzar su voz e irse si alguien los lastima, se que es difícil dejar el miedo atrás, pero es necesario para tener una vida mejor, por favor no se arriesguen y busquen ayuda, sin más que decir, gracia