Mundo ficciónIniciar sesiónLibro #1: La Princesa Cautiva De Una Guerra Pasional. (Gratis) Libro #2: Una Reina Para Un Rey Tirano. Libro #3: La Esposa Trofeo Del Cruel Rey. Libro #4: El Juguete Del Rey: Entre El Engaño Y La Pasión. Libro #5: Esposa Forzada Del Rey Villano. La anhelada libertad de Serenia se vuelve efímera; cuando su despiadado marido la encuentra tras huir con su único hijo, amenazando la vida de ese bebé. —¿Creíste que podías escapar de mí, "querida"? No lo olvides. Tú y ese niño me pertenecen. Desesperada, la princesa Serenia se ve obligada a regresar a los brazos de ese tiránico Rey que la convierte en su Reina… Una prisionera adornada con joyas. Como si esto fuese poco, le anuncia que morirá cuando ya su reino cuna no le represente una amenaza. Mostrándole así, a la mujer que será su futuro reemplazo. ¿Tendrá Serenia el valor de traicionar al Rey y huir de ese Reino infernal? ¿O existe una luz que aún puede salvar su retorcido y roto matrimonio?
Leer más♡ ESPECIAL #1. ♡ TÍTULO: El amor del Duque Lamparth. …..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿….. >>> Yurina Lamparth: —No quería que tía Serenia se fuera tan pronto… —comentó mi hijo mayor, Leónidas, mientras me ayudaba a organizar las plantas medicinales en el invernadero. —Es la Reina de Bushlak —le expliqué, abriendo una caja que contenía frascos de vidrio con polvos de raíces peligrosas que debían ser manipulados con cuidado—. Es normal que necesite regresar con su pueblo. Además, ahí está Brendel, su bebé. Quizá en otra ocasión venga y así conocerás a tu primito. Vi cómo Leónidas se detuvo, sus ojos verdes fijos en mí. —¿Y por qué no vamos nosotros a visitarlos? La abuela y tú son Bushlakas, mamá —dijo, volviendo a concentrarse en acomodar las plantas en los estantes—. Me gustaría conocer. El mundo es grande, y aunque amo ayudarte con tus experimentos y las medicinas, ¿no está lleno de plantas que desconocemos? Quizá aprenda cosas nuevas de otros reinos menores al sur, y…
✧✧✧ Cinco años después. ✧✧✧ El otoño se desplegaba con su esplendor en el Reino Bushlako. Las hojas de los árboles se transformaban en un espectáculo de amarillos, naranjas y rojos vibrantes, mientras el cielo se mantenía despejado y el aire se llenaba de un aroma a humedad que anunciaba el cambio de estación. Un jardín extenso rodeaba la antigua casona de campo, con un puente de piedra que cruzaba un río de aguas poco profundas pero de corriente intensa, arrastrando hojas de colores como si fueran tesoros en su viaje. —¡Mira! ¡Ahí va otra amarilla! —exclamó el príncipe Brendel, señalando con entusiasmo las hojas que danzaban en el agua. Su rostro, iluminado por una sonrisa inocente, reflejaba la alegría pura de la infancia, mientras sus ojos verdes brillaban con emoción. A su lado, Ariathy Arbar, la princesa de Ruster, con su cabello castaño largo y lacio, se sostenía de la baranda del puente, disfrutando del momento. —Son lindos colores, más esas, me encantan~ —respondió con u
✧✧✧ Esa mañana en la majestuosa capital de Gorian. ✧✧✧ El imperio Gorianito, rodeado de lujos y belleza arquitectónica. Cuya historia enmarcaba a sus anteriores Reyes como inteligentes y guerreros estrategas, no era la excepción con el actual, quien había hecho del Reino Gorianito, un poderoso imperio sin igual en todo el continente. Jhonn Cuarto Wiztan. El emperador, sentado en su trono, recibía la información detallada de las audiencias en los distintos departamentos del imperio, que tenía que aceptar. En ese momento. Uno de sus caballeros ingresó. —¡SU MAJESTAD, MI GLORIOSO EMPERADOR! —avisó el hombre, irrumpiendo. Todas las miradas se clavaron en él. Ese caballero avanzó hasta unos metros frente al trono imponente donde yacía sentado ese hombre vestido del emblemático color púrpura Real. El hombre se postró en una rodilla, inclinando su cabeza en una solicitud silenciosa de proseguir. —¿Cuál es el motivo de esta falta de respeto? —preguntó Jhonn, directo. Sus oj
✧✧✧ Más tarde, ese mismo día ✧✧✧ El sol comenzaba a descender, bañando los muros del castillo con tonos rojizos del crepúsculo. Lance Lamparth y Bertrand Burgot compartían un momento en un elegante salón, acompañado por el crepitar de la chimenea y la tenue luz de las farolas de pared que iluminaban la amplia habitación. Lance, con su porte imponente y la elegancia que siempre lo caracterizaba, tomó una botella de licor de una mesa cercana. Era un gesto inusual, pues rara vez se servía él mismo, pero esta ocasión era especial. Llenó las copas y le entregó una a Bertrand, quien aceptó el gesto con respeto, inclinando ligeramente la cabeza. Por unos momentos, ambos hombres permanecieron en silencio, degustando la bebida. Fue Lance quien rompió el silencio, apoyando su copa sobre la mesa junto a él. —Bertrand —comenzó Lance, con un tono serio pero sin hostilidad. Bertrand levantó la mirada, atento. —Convencí a mi hijo Jhonn de enviar esa carta al Rey de Ruster para frenar la g
Último capítulo