Esa noche, Julieta no durmió bien.
Soñó con Leandro.
Los dos se peleaban en su sueño, y al final, Leandro agarró el cuello de Samuel para amenazarla. Estaba tan asustada que empezó a sudar.
De repente, sonó el llanto de un bebé.
Las lágrimas rodaron instantáneamente por sus mejillas.
"¡Bebé! ¿Era mi bebé llorando?", pensó.
Julieta se sentó bruscamente de la cama, solo para darse cuenta de que todo había sido un sueño. El llanto del bebé que había oído era simplemente alguien que pasaba por el pa