En ocasiones, las cosas no salen como queremos. Eso es algo que debemos aprender con el tiempo.
Un ejemplo claro es lo que sucedió anoche con Tristán. Acercarme a él es peligroso. Sobre todo, porque no está en mis planes caer de nuevo en su red.
—¿Ese suspiro?
Levanto la vista para ver a Kamal del otro lado del escritorio en la oficina del hotel.
—No suspire—me defiendo.
—Por supuesto—dice riendo entre dientes.
Esta mañana, salí más temprano que de costumbre y me recluí en la oficina para adela