— ¿Dime que no estoy soñando? — sonrió ante las palabras de Tristán. Las mismas son el eco de mis pensamientos.
Me parece surrealista que estemos aquí. Después de como comenzó la noche.
Su barbilla descansa sobre mi hombro desnudo, mientras estamos en la cama. Este mordisquea con mimo el lóbulo de mi oreja enviando escalofríos por mi cuerpo.
— Espero que no. Porque sería una lástima que, me convirtiera en la bruja de tus pesadillas.
— Muy graciosa— farfulla.
Con cuidado de no lastimarlo. Lo emp