Llegó a la estación unos minutos antes. Estacionó lejos de los surtidores, pero con buena vista. Miró alrededor. Un hombre con gorra estaba sentado en una mesa exterior, tomando café en un vaso de cartón. Chaqueta oscura, barba corta, ojos atentos.
Agustín bajó del auto con el maletín en la mano.
El hombre no se levantó.
—Leone —dijo apenas lo tuvo cerca.
—Silva.
—Si vino a hacerme perder el tiempo, se equivoca.
Agustín sacó una de las fotos del sobre y la puso sobre la mesa.
Silva