Vanessa quedó sola en la casa.
Nahuel no la saludo cuando ella lo vio y Emma ella se levantó distinta más sería que los últimos días.
Cuando quiso decirle algo de su padre se levantó y se fue pidiendo permiso.
El silencio no le trajo calma.
Al contrario.
Apenas Agustín salió, la casa pareció agrandarse alrededor de ella, como si cada habitación tuviera algo que decirle. Sobre la mesa quedaba una taza que Nahuel había usado antes de irse. Cosas simples, normales, de una familia que seguía