Vanessa lo observaba esperando una respuesta.
Hernán levantó la vista y mirándola a los ojos le dijo.
—Nunca te vería como mi esposa —dijo al fin.
Vanessa se quedó sin aire.
—¿Qué?
—Me escuchaste bien.
—Hernán…
—La única mujer que voy a recuperar es a Eva Beltrán.
La frase la partió en dos.
—¿Recuperar? —repitió, con una risa seca que sonó más a dolor que a burla—. Ella se divorció de ti de un plumazo.
—Eso no significa nada.
—Te odia.
—El odio también ata. Además, del od