Elly intentó mostrarse fuerte; no quería que Felix se preocupara. Con la mano temblorosa aún cubriéndose la boca, miró de reojo a Felix, quien se encontraba de pie a unos pasos de ella, sumido en la tarea de vigilar su helado que ya comenzaba a derretirse. Elly inhaló profundamente, conteniendo toda la opresión en su pecho para que su voz sonara lo más normal posible.
—Está bien, Maria, entiendo mi error para que me hayan despedido —pronunció Elly en un hilo de voz para evitar que Felix la escu