—Y-yo... te estoy muy agradecida —dijo Elly.
Su voz salió entrecortada por la repentina incomodidad que la invadió con fuerza. Sin saber cómo responder, bajó de inmediato la cabeza para evitar la mirada de Kenny.
Kenny, que desde el principio siempre había sido muy perceptivo con los cambios en el comportamiento de Elly, comprendió enseguida que sus palabras acababan de crear una nueva distancia entre ambos.
Tomó una breve bocanada de aire.
—Perdóname si lo que dije te hizo sentir incómoda.
Su v