ETHAN GARDNER
—No puedes cambiar el diseño del pastel a último minuto, Ethan —me repitió la señora de la pastelería por tercera vez mientras yo intentaba convencerla con mi sonrisa ganadora.
—Vamos, Emilia, solo quiero que el tercer piso tenga forma de libro. Liss adora leer, ¿no es un detalle adorable? Imagina el pastel: flores… ¡y literatura!
Ella me miró con los ojos entornados y una paciencia que claramente estaba al borde del colapso.
—Tienes suerte de que seas guapo, Gardner. Lo haré. Per