LISSANDRA
El aroma a café recién hecho flotaba en el aire como una promesa. Olivia reía con una mano en la mejilla mientras Tiff gesticulaba con entusiasmo, describiendo alguna hazaña de Oliver que involucraba chocolate, una bañera y un intento fallido de romanticismo que acabó en desastre doméstico.
—…¡y lo peor es que resbaló con el jabón y se pegó en la cabeza! —remató Tiff, y las tres estallamos en carcajadas.
—¿Y sobrevivió? —bromeó Olivia.
—Sobrevivió, sí. Pero el ego… está en cuidados in