Mi peor miedo se hizo realidad.
LISSANDRA
Caminé por la ciudad sin dirección.
Los autos pasaban. Las luces brillaban. Las personas reían en las veredas.
Y yo…
me sentía como un cristal estrellado.
Cada paso que daba era una herida abierta. Mi mente era un mar revuelto de imágenes y preguntas.
¿Desde cuándo?
¿Quién era ella?
¿Una ex? ¿Una amante? ¿Una socia “muy cercana”?
¿Y yo? ¿Era solo una esposa decorativa? ¿Fue mentira que me amaba desde la preparatoria? o solo se había cansado de mí ahora que me tenía.
Los semáforos camb