ASHTON GARDNER
Entré a la oficina de Gastón sin esperar permiso. Él se puso de pie inmediatamente, nervioso.
—Ash… Ashton, qué sorpresa. ¿Qué te trae por aquí?
William, siempre atento, me susurró con disimulo:
—Marcel está en la oficina contigua. Lo reconocí. Mismo peinado, misma sonrisa de idiota satisfecho.
Miré a Gastón, que se notaba incómodo.
—Vengo por un abogado tuyo. Trabaja en tu firma, se hace llamar Marcel Alba. Necesito verlo a solas.
Gastón frunció el ceño.
—¿El abogado Marcel? ¿Qu