LISSANDRA
La reunión había terminado hace diez minutos y Ash se había retirado a una videollamada con inversionistas en el ala sur de la empresa. Me quedé revisando algunos documentos en la sala contigua, una pequeña oficina que usaba para firmar contratos o atender asuntos privados.
Pensé que estaba sola…
Hasta que lo escuché.
—Señora Gardner… —dijo una voz gruesa detrás de mí.
Me giré con calma, esperando encontrar a alguna asistente o incluso a Ethan haciendo una de sus bromas.
Pero no.
Era