TIFFANY GARDNER
Había dejado a mi pequeño osito Erick con Camila, ella lo cuidaría un momento mientras Olivia y yo íbamos a ver a Liss, cuando estábamos entrando lo vi pasar, Ash solo, cargando ese peso que no podía ocultar. Su mirada era un fuego contenido, un volcán que luchaba por no estallar, pero que sabía que no podía hacerlo aquí. En ese momento supe que habían encontrado a esa perra.
— Olivia, guarda silencio, volvamos al auto.
— ¿Qué?
— Ash va a ver a Gisella, te apuesto mi laptop si n