—Es imposible, Dimitri—siseo Castiel con los dientes apretados, en un intento por contener la rabia que anidaba en el centro de su corazón—. Yo mismo la vi desangrarse hasta la muerte, luego de cortar su garganta.
Un escalofrio recorrio el cuerpo de Selene, mientras volvía ligeramente el rostro hacia el hombre que estaba allí de pie, a escasos centímetros de ella. Sin lugar a dudas, el rostro del hibrido reflejaba una frialdad que parecía impropia de el.
Nunca, ni siquiera en su peor moment