Ciento cincuenta años atrás:
El corazón de Katherine latia con una furia desmedida, mientras se deslizaba por los pasillos del castillo, hundiéndose mas y mas en las profundidades de la sombra y oscuridad de aquel reino submarino.
Conforme mas se adentraba en las profundidades, el sonido de gritos de guerra, rugidos y choques de espadas se volvía mas débil y casi inexistente. Cuando finalmente su pie se coloco sobre la superficie plana de la piedra, era el silencio quien llenaba sus oídos. Per