Selene:
La cazadora corrio por los laberinticos pasillos del castillo, esquivando a varios miembros de la corte que la observaban con expresiones colmadas de desprecio. Ella simplemente devolvió su gesto de desagrado con sonrisas arrogantes.
Selene los detestaba tanto como ellos la detestaban a ella, no le agradaban y eso estaba bien. A fin de cuentas, no estaba allí para hacer amigos ni mucho menos, el destino era cruel, extraño y ciertamente tenia un sentido del humor retorcido.
La cazadora