Malditas sean las reuniones en otro país.
Me duele la cabeza solo de pensar en las seis reuniones que todavía faltan antes de volver a casa con mi Gianna.
Me gusta tenerla cerca, ninguna mujer me ha hecho sentir tan cómodo en mi vida. Era común para mí compartir cama con varias en la misma semana, o en una simple noche, nada de eso me incitaba a un lazo más profundo.
Una semana con ella y ya veo catálogos con los mejores anillos de compromisos, llamo a numerosas marcas dispuestas a crear el v